Sérgio Moro: El ejemplo aquí más claro son las medidas cautelares que fueron impuestas de manera arbitraria a nuestro colega, el Senador Marcos do Val.
Sérgio Moro: No hay ninguna justificación para ese trato extremadamente riguroso, se esté o no de acuerdo con las palabras o con la forma de pronunciamiento del Senador Do Val, mucho menos se justifica allí la imposición de una tobillera electrónica y la imposición, en la práctica, de una prisión domiciliaria en horario nocturno o los fines de semana.
Por tanto, están ocurriendo esos abusos, y esos abusos tienen que ser rechazados.
Sérgio Moro: Quién sabe si tengan un efecto colateral positivo y podamos aprobar, finalmente, el fin del fuero privilegiado, lo que será un avance civilizatorio.
Sérgio Moro: Todo lo que camina en la dirección de un trato más igualitario entre los agentes políticos y los ciudadanos en general debemos verlo como algo positivo, y el fin del fuero privilegiado es un remedio poderoso (tal vez no sea suficiente) para generar una relación más armónica y más saludable aquí entre los Poderes de nuestra República.
