Erika Hilton: Nos sentimos inspiradas, aunque todavía sea doloroso, porque estamos hablando de algo que no repara la violencia que se cometió, pero es un paso importante.
Erika Hilton: Clamábamos, buscábamos, exigíamos que hubiera respuesta, y hoy estamos viendo el desenlace de este caso.
Esperamos que este caso sirva para que ningún otro caso como este se repita en Brasil, porque, mientras haya ejecuciones como la de Marielle Franco, mientras continúe en Brasil el récord de asesinatos y violencia contra la población LGBTQIA+, mientras no se asegure en los barrios negros y pobres de este Brasil un modelo de seguridad efectivo, no habrá democracia, no habrá soberanía, no habrá nada.
Erika Hilton: Lo que hay es una simulación de eso. Es por ella y por todas nosotras que seguiremos aquí luchando, peleando, exigiendo y creyendo que un Brasil mejor y más grande que este Brasil mezquino, que asesina de manera cobarde y cruel a una concejala electa, es posible.
Erika Hilton: Y sólo es posible porque se construye con las manos de aquellas y aquellos que sufren y amargan el dolor de este Brasil desigual, bárbaro, cruel, intolerante y prejuicioso.
