Erika Hilton: Gracias. Presidente, vengo a esta tribuna hoy para denunciar la muerte brutal, violenta y bárbara de un joven de apenas 17 años, en Manaus.
Por haberles preguntado a sus verdugos por qué lo trataban de "veadinho", fue ejecutado, golpeado hasta la muerte.
Erika Hilton: Este es el reflejo de Brasil que insiste en seguir torturando, matando, agrediendo y vulnerando los derechos de la comunidad LGBTQIA+.
Erika Hilton: Un joven alegre, feliz, con hermana, con madre, un joven que cuidaba de su hermana, vio su vida segada, robada por la intolerancia, el prejuicio, el odio y la discriminación.
