Cleitinho Azevedo: Tampoco quiero que la madre del criminal llore, porque soy cristiano.
Cleitinho Azevedo: Pero entre la madre del ciudadano de bien, y la madre del policía, y la madre de ese bandido, que llore la madre del bandido.
Entonces la policía tendrá toda la autonomía para barrer a esa gente faccionada de allí de Minas Gerais.
Cleitinho Azevedo: Que se vayan al quinto de los infiernos a tener su lugar.
Cleitinho Azevedo: Aquí en Minas Gerais, aquí es tolerancia cero.